“Mestizaje” en la Iglesia y la Educación Multicultural Religiosa
Armando D. García
Dos representaciones favoritas que muestran a Dios como artesano formando a Su pueblo se encuentran en las páginas del Antiguo Testamento y en los escritos de un santo padre de la Iglesia antigua. En el capítulo 18 del libro de Jeremías Dios se identifica como el alfarero y el pueblo de Israel como el barro en Sus manos. El segundo ejemplo es presentado por San Irineo que describe a Dios moldeando (creando) al hombre a Su imagen y semejanza.
En una de sus obras, el Padre Virgilio Elizondo, un teólogo importante Hispano-americano, escribe acerca de la mezcla de razas que sucedió en América Latina a causa de la colonización de los europeos, conocido también como “mestizaje”. El pasa a emplear el concepto “mestizaje” para describir el mestizaje religioso unificador que sucedió entre los pueblos indígenas y los europeos mediante la aparición milagrosa de la Virgen de Guadalupe. El P. Elizondo ve la necesidad de un nuevo acontecer religioso que aglutine la humanidad en la unidad y la esperanza.
Yo considero que el acontecimiento por excelencia es aquel del Reino de Dios presente entre nosotros. El misterio del Reino de Dios es el acontecimiento que se lleva a cabo en la persona de Cristo y Su Iglesia mediante el Espíritu Santo. La Iglesia esta llamada colectivamente a modelar el Reino, y a los bautizados individualmente se nos encomienda trabajar hacia Su realización.
¿Cómo se relaciona la construcción del Reino, o la Iglesia, con la educación religiosa multicultural? El Padre Elizondo indica que la educación religiosa multicultural presupone verdaderamente una Iglesia multicultural, o al menos una Iglesia que se esfuerza por ser multicultural. Más aún el lanza un reto declarando que previo a embarcar en un programa educativo multicultural debemos llevar a cabo una profunda conversión cultural de nuestros presupuestos de la verdad en sí. Tenemos mucho que ofrecernos los unos a otros, si solamente tuviéramos la humildad de aceptarlo.
Cifras actuales del censo de la Iglesia en EU indican que entre los Católicos menores de 10 años de edad 56% son Hispanos. De semejante manera de Católicos entre los 10 a 19 años 48% son Latinos. Las recientes oleadas de inmigración dan cuenta de estas altas cifras. Estas cantidades demuestran que ahora más que nunca niños y jóvenes Hispanos están habiéndoselas con la realidad compleja de crecer entre dos culturas: la “americana” y la de sus hogares. He allí un desafío y una oportunidad a la vez para la formación religiosa.
La Iglesia como educadora tiene como designio la misión de evangelizar no americanizar. En otras palabras, la Iglesia facilita un proceso de aprendizaje integrador a diferencia de uno asimilador. El reto para la educación religiosa de la generación de jóvenes Católicos Hispanos actual tiene que ver con el aprendizaje de la fe en el contexto parroquial sin por ello hacerse extraños a su cultura nativa o del hogar. Por otro lado uno de los retos de la catequesis en la Iglesia de EU tiene que ver con la importancia cada vez mayor de promover el entrenamiento de los catequistas con las competencias relacionadas a la educación religiosa multicultural. Algunas de estas competencias, por ejemplo, incluyen la comunicación inter-cultural y adquirir las bases acerca de la religiosidad popular de las culturas a las que sirven.
La Iglesia reconoce a los padres como los primeros y principales educadores de sus hijos. Por lo tanto un área de gran potencial radica en la misión de la Iglesia de crear lazos de comunicación y apoyo mutuo con las familias por el bien de los catecúmenos. Se les debe ayudar a los padres a comprender el contenido de aquello en que los hijos están siendo instruidos para acompañarles eficazmente. Extendiéndoles la invitación a los padres a recibir formación durante el mismo marco de tiempo en que sus hijos la reciben es un buen aprovechamiento del tiempo e inversión de recursos.
En fin, como Iglesia estamos presenciando un mestizaje con la gracia de Dios.
|
